Estamos en el año 1968, en todas las casas de Mallén reina la paz y la armonía.... ¿en todas? ¡NO! En dos casas de esta población han nacido 2 retoños, que con sus llantos, interrumpen la tranquilidad de la población. 

 

 

Los años han ido pasando y los graciosos” retoños, han crecido. Ahora ya no berrean, solo atormentan a sus pacientes padres con el ruido monótono y penetrante del scalestri.

 

 

Y los días pasan y  pasan los años, y los retoños ya se han hecho unos hombres hechos y derechos” ejemmmm, pero su afición al scalestri ha ido creciendo con ellos.

Un día en el que los cables se les cruzaron y en un alarde de lucidez, decidieron fundar un clus”, por llamarlo de alguna manera, con sus amigos para así poder compartir su afición.